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Fiesta de Todos los Santos en la Basílica del Lledó

La fiesta de Todos los Santos se ha celebrado en la Basílica de Nuestra Señora del Lledó con la solemnidad habitual.

Ya la víspera por la mañana, la presidenta de la Junta de Señoras Camareras de la Real Cofradía, asistida de un numeroso grupo de Camareras revistieron la imagen de la patrona con un vistoso manto de seda blanca con bordados, el color propio de la Solemnidad. Por otra parte los servidores del templo basilical prepararon en el presbiterio un altar con una muestra de la colección de relicarios con reliquias de santos de que dispone la basílica, algunos de ellos venerados en el camarín de la Virgen.

Entre los bustos destacaban el de Santa María Magdalena, del siglo XVI y los de los santos mártires Abdón y Senén, del siglo XVIII. Mas reciente es el busto relicario de San Juan Bosco, donado a la basílica por la comunidad de Padres Salesianos de la vecina población de Burriana.

También se encontraban expuestas otras reliquias de santos o beatos, que en su día pasaron por la ciudad de Castellón y por esta basílica como las de Santa Teresa de Jesús Jornet, fundadora de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados; de Santa María Rosa Molás, fundadora de la Hermanas de la Consolación, la reliquia de Santa Genoveva Torres, nacida en la población castellonense de Almenara o la de Santa Josefa del Sagrado Corazón, fundadora de las Siervas de Jesús. En otros relicarios estaban expuestas las reliquias de San Enrique de Ossó, del beato Mossén Manuel Domingo i Sol o de religiosas mártires vinculadas a la ciudad. Se veneran asimismo en Lledó las reliquias de San Juan María Vianey, de San Francisco de Asis, San Pascual Baylón o del obispo San Blas o de los santos San Vicente Ferrer y San Vicente mártir.

 

Misa “Te Deum Laudamus”

La misa fue oficiada por el Prior del Lledó Mossén Josep Miquel Francés, y cantada por la Coral de la parroquia del Santo Ángel Custodio de Vall de Uxó, bajo la dirección de Miguel Ángel Martínez, actuando como solista Rafa Quirant, acompañados al órgano por Enrique Polo. La Coral interpretó magistralmente la Misa “Te Deum Laudamus” del compositor Lorenzo Perosi.

 

Lorenzo Perosi (Tortona, 1872 – Roma, 1956) fue un eclesiástico y compositor italiano especializado en música sacra, extraordinariamente famoso e influyente en su tiempo (sobre todo entre entre la década de 1890 y la de 1920). Perteneció al grupo de compositores italianos llamados «Giovane Scuola» (Joven Escuela), entre los que se contaban autores tan importantes como Puccini, Mascagni, Leoncavallo, Giordano o Cilea. Su especialidad, dentro de la música sacra, fueron sus majestuosos oratorios, sus misas polifónicas y sus motetes, con los que impulsó un movimiento de renovación de la música religiosa que se conoció como cecilianismo (en honor a santa Cecilia, patrona católica de los músicos). Fue un autor muy prolífico: según Arturo Sacchetti, compuso más de tres mil obras. En 1898 Perosi obtiene de León XIII el título de Director Perpetuo de la Cappella Musicale Pontificia Sistina (esto es, del Coro de la Capilla Sixtina), cargo que Perosi desempeñará hasta su muerte

 

La Solemnidad de Todos los Santos

El Día de Todos los Santos es una celebración cristiana que tiene lugar el 1 de noviembre en la Iglesia católica y el primer domingo de Pentecostés en la Iglesia ortodoxa. En este día la Iglesia celebra a manera de fiesta solemne a todos aquellos difuntos que gozan y participan ya de la vida divina junto a Dios. Por eso es el día de “Todos los Santos”. Ese día la Iglesia festeja y se alegra por todos los hombres y mujeres, ancianos, jóvenes o niños solteros o casados, religiosos o laicos que han llegado a Dios, su meta última. No se festeja sólo a los beatos o santos que están en la lista de los canonizados y que la Iglesia celebra en un día especial del año; se celebra también a todos los que no están canonizados, pero viven ya la vida de Dios. Entre ellos pueden estar nuestros parientes o aquellas personas rectas y ejemplares que conocimos. Es frecuente que este día las catedrales y las basílicas exhiban las reliquias de los santos.

En la Iglesia de Occidente, el día primero de noviembre del 610 el papa Bonifacio IV consagró el Panteón de Roma a la Santísima Virgen y a todos los mártires. Gregorio III (731-741) consagró una capilla en la Basílica de San Pedro a todos los santos y fijó el aniversario para el 1 de noviembre. Gregorio IV extendió la celebración del 1 de noviembre a toda la Iglesia, a mediados del siglo IX.

Antes de concluir la celebración se oró por los enfermos, depositando las numerosas peticiones a los pies de la Virgen en el Camarín, cantándose la Salve Popular.

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