«

»

La Basílica del Lledó celebró la fiesta de San Antonio Abad el sábado 19 de Enero.

San-Antonio01-300x194La iglesia católica celebra la fiesta litúrgica de San Antonio Abad el 17 de enero. La Basílica de la Patrona de la Ciudad lo celebró el sábado 19 de enero con una misa solemne, bendición y reparto del pan y bendición de animales. A las cinco de la tarde el prior de Lledó mossén Josep Miquel Francés presidió una Solemne Eucaristía, cantada por la Coral “Veus de Lledó”.

Bendición de “coquetes” y animales.

Al finalizar la misa fueron bendecidas “les coquetes de Sant Antoni”, ofrecidas generosamente cada año por Angel Miravete, y confeccionadas en su antiguo horno de la calle de San Roque, en el arrabal de Sant Félix. Posteriormente en la plaza de la Basílica el prior bendijo los animales, en presencia de la reliquia del santo.

Durante toda la semana podrá venerarse en el altar de la Basílica una antigua imagen del santo del siglo XIX, bendecida el pasado año.

 

El padre de la vida monástica

San Antonio, llamado “abad” (de “abbas”= padre), nació en una población del alto Egipto, al sur de Menfis, el año 251. Durante una celebración Eucarística escucho las Palabras de Jesús: “Si quieres ser perfecto, ve y vende todo lo que tienes y dalo a los pobres”.

Al morir sus padres, San Antonio entregó su hermana al cuidado de las vírgenes consagradas , distribuyó sus bienes entre los pobres y se retiró al desierto, donde comenzó a llevar una vida de penitencia. Hizo vida eremítica en el desierto, junto a san Pablo el ermitaño.

Organizó comunidades de oración y trabajo, pero prefirió retirarse de nuevo al desierto. Allí logró conciliar la vida solitaria con la dirección de un monasterio.  Viajó a Alejandría para apoyar la fe católica ante la herejía arriana.

Tuvo muchos discípulos; trabajó en favor de la Iglesia, confortando a los confesores de la fe durante la persecución de Diocleciano, y apoyando a san Atanasio en su lucha contra los herejes arrianos. Una colección de anécdotas, conocida como “apotegmas” demuestra su espiritualidad evangélica clara e incisiva.

Murió hacia el año 356, en el monte Colzim, próximo al mar Rojo, se dice que de avanzada. Parece que en el 561, sus restos fueron descubiertos y trasladados a Alejandría, después a Constantinopla y finalmente a Vienne de Francia. Las imágenes representan generalmente a San Antonio con una cruz en forma de T, una campanita, un cerdo, y a veces un libro.

Patrono de los animales domésticos

Según cuenta su biógrafo San Atanasio, el santo experimentó grandes y duras tentaciones por parte del diablo. Para la cultura oriental, el cerdo es un animal impuro y en ocasiones la representación del demonio. Por este motivo se coloca un cerdo junto al santo, como prueba que todos somos tentados, pero que con la ayuda de la gracia y los sacramentos podemos vencer las tentaciones. Al cerdito le fueron añadiendo los artistas otros animales domésticos, quedando convertido con el paso del tiempo en su patrono y protector.

Comparte el contenido de Basílica del LLedó en tus redes sociales
    Facebook
    Facebook