«

»

La Romería de la Magdalena hace estación en la Basílica del Lledó

La tradición de visitar la Basílica del Lledó la romería de la Magdalena se remonta al siglo XVI. Los documentos del santuario hablan de la “processó de Santa Magdalena”, que cada tercer sábado de Cuaresma,- después el tercer domingo-, visitaba el templo patronal siendo recibidos los romeros por el Prior de Lledó y los cofrades de la Cofradía de la Virgen.

Siglos después, cuando se cumplen ya mas de setecientos cincuenta años de la fundación de la Ciudad, el regreso de la romería de la ermita de la Magdalena llegó de nuevo a los pies de su patrona.

La llamada “romería de les canyes”, por las cañas que portan los romeros, alcanzó el Santuario del Lledó el domingo 4 de marzo para cumplir con la tradición. Poco después de la seis de la tarde y tras el paso por el Monasterio de San José de las Monjas carmelitas, la rogativa fue recibida junto a la cruz de término o “peiró”, lugar donde se acogen las peregrinaciones y romerías que visitan la Basílica.

En la “tornà de la romería” participó el obispo de la diócesis Mons Casimiro López Llorente, que ese mismo día celebraba su onomástica. La reliquia de Santa Maria Magdalena era llevada por los sacerdotes Mossén David Escoín  y Mossén Carlos Dolz. Junto a ellos formaban parte de la comitiva la “Colla de cantors de la romería”, las Reinas de las fiestas de Castellón con sus Cortes de Honor, varios concejales del Ayuntamiento de la Ciudad y centenares de participantes.

La acogida por el Prior de Lledó y la Cofradía.

La romería fue recibida por el prior de Lledó mossén Josep Miquel Francés, portador asimismo de una reliquia insertada en un busto relicario de la santa penitente. Acompañaban al prior los presidentes de la Junta de Gobierno de la Real Cofradía Ramón Vilarroig y María Lidón Tellols, junto a una amplia representación de Cofrades, con el Clavario y el Perot de la Virgen.

A la puerta del templo esperaba asimismo una representación de la Corporación Municipal de la Ciudad, con su Alcaldesa Amparo Marco. En el interior del templo el prior de Lledó dio la bienvenida a los romeros, recordando que celebrábamos la fundación de la ciudad pero también nuestras raíces cristianas, con la primitiva comunidad católica, que se reunía para celebrar su fe en el lugar del antiguo Castellón.

La “Colla de cantors”, interpretó entonces los Gozos y la Salve Popular. Después la Cofradía obsequió a los romeros con “orxata i rotllets”. Tras los cantos rituales, la romería partió de nuevo en dirección a la Ciudad, para concluir en la Iglesia Mayor de donde había partido a primera hora de la mañana.

LRG_DSC04404 LRG_DSC04405 LRG_DSC04406 LRG_DSC04408 LRG_DSC04410 LRG_DSC04412 LRG_DSC04414 LRG_DSC04415 LRG_DSC04418 LRG_DSC04420 LRG_DSC04426 LRG_DSC04429 LRG_DSC04431 LRG_DSC04434 LRG_DSC04437 LRG_DSC04439 LRG_DSC04442 LRG_DSC04444 LRG_DSC04445 LRG_DSC04446 LRG_DSC04447 LRG_DSC04449 LRG_DSC04450

Comparte el contenido de Basílica del LLedó en tus redes sociales
    Facebook
    Facebook