«

»

Lledó celebra la fiesta de San Blas, copatrono de Castellón, en los 1700 años de su martirio.

El día tres de febrero se celebra en la Iglesia Católica la fiesta de San Blas, obispo y Mártir. Médico de profesión en Armenia y proclamado obispo de Sebaste, defendió a los cristianos de su diócesis en la persecución decretada en Oriente por el emperador Licinio. Murió mártir, arrancándole las carnes con peines de hierro. Su martirio tuvo lugar el tres de febrero del año 316. Se cumplen ahora mil setecientos años. Es abogado de los males de garganta, al curar el Señor por su intercesión a un niño que moría ahogado con una espina atravesada en esta parte de su cuerpo. Las reliquias de San Blas fueron llevadas en el siglo VIII a la ciudad italiana de Maratea, en el Reino de Nápoles, actual región de Basilicata donde se veneran en la basílica pontificia que lleva su nombre. San Blas es patrono de Castellón desde 1717, cuando al inaugurarse el actual edificio del Ayuntamiento de la plaza Mayor el día 2 de febrero, los concejales y el clero de Santa María pidieron al obispo que lo proclamase patrono de la ciudad, junto con la Virgen del Lledó y San Cristóbal. Una imagen del siglo XIX, talla en madera de escuela francesa, se venera durante todo el año en el Camarín de la Virgen. Lleva en la base una reliquia,- una pequeña parte del cuerpo del santo-, traída precisamente desde Maratea. Con motivo de la fiesta, la imagen permanece durante toda la semana en el altar. El día tres de febrero, tras la celebración de la Misa en la Basílica del Lledó, se venera la reliquia del santo obispo y se bendicen las gargantas. La fiesta solemne en la ciudad se celebra en el barrio y calle que lleva su nombre, con misa solemne en la Parroquia de la Santísima Trinidad, procesión con su imagen y reparto de pan bendecido.

 

Comparte el contenido de Basílica del LLedó en tus redes sociales
    Facebook
    Facebook