«

»

Piedras con inscripciones en la Basílica del Lledó

Por Mossén Josep Miquel Francés, prior del Lledó

La palabra “lapida”,- piedra con inscripciones-, viene del latín lapis, lapidis, que significa “piedra”. En la Basílica de la Mare de Déu del Lledó existen algunas “lápidas” con inscripciónes, algunas más antiguas que otras. En general pasan desapercibidas para los fieles, unas por el lugar de su ubicación, otras por formar ya parte del “paisaje” habitual para los fieles o visitantes del templo patronal.

Una lápida gótica venida de Pisa.

La lápida más antigua conservada en Lledó es una enigmática inscripción, expuesta desde tiempos muy antiguos en el exterior, en la fachada del templo basilical. La piedra ya aparecía encastada en este mismo lugar en el santuario del siglo XVII. El grabador Juan Conchillos realizó un grabado del templo en 1699, dibujando ya entonces la lápida en el mismo lugar donde ahora se encuentra.

 lapida 1

 

Los escritores que hablan del Lledó en los siglos XIX y XX dejan todos ellos constancia de la existencia de esta enigmática lápida, junto a la puerta del templo de Lledó. El arquitecto Vicente Traver afirma en su libro “Antigüedades de Castelló” que como recuerdo misterioso de otra edades, empotrada entre aquellas piedras seculares de la frontera, allí sigue la bella lápida traída de lejanas tierras, evocación misteriosa de pasadas vocaciones”

Ciertamente la lápida, escrita con caracteres góticos, continúa siendo un enigma. Textualmente se lee” OPE. SCE. (STA) MARIE. MAIOR. ECCLE. PISANE. El epitafio viene a recordar que la lápida procede de la obra de la iglesia de Santa María la Mayor de Pisa. Carlos Sarthou Carreres afirma en su “Viaje por los Santuarios de la provincia de Castellón” (1909) que “sin duda la trajeron de Pisa algunos peregrinos castellonenses”

 

lapida dos

 

La lápida de construcción de la Casa Prioral (1722)

El 6 de mayo de 1701 otorgó testamento el notario castellonense Vicente Pascual, ordenando que del producto de sus bienes se fundaran dos capellanías en el santuario, bajo las invocaciones de la Virgen del Lledó y san Vicente Ferrer una y san Antonio de Padua y santo Tomás de Aquino, la otra[1].  Los sacerdotes que las obtuviesen se comprometían a residir en la casa  a construir junto al santuario, con la obligación de celebrar cuatrocientas misas anuales en memoria del fundador, sus abuelos, padres, hermanos, sobrinos y de su esposa, Magdalena Castell, amén de rezar el Rosario a media tarde y de administrar los sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía[2].

El patronato de las capellanías lo ostentaría, según su deseo, su sobrino Vicente Martí Castell, en estrecha colaboración con cuatro Jurados de la Villa, auxiliados por el prior y el obrero del Santuario. Las capitulaciones que iban a regir la fundación, perfectamente estipuladas, se firmaron dos años más tarde, en 1703.

Bajo una hornacina sobre la puerta de entrada a la casa con la imagen de la Virgen, se dispuso colocar una piedra picada y tallada, con bocel y filete alrededor, de cuatro por tres palmos, donde incluir una inscripción conmemorativa: “en el campo de dicha piedra el título que le dieren, (al constructor), que será la significación del fundador”.

Esta piedra fue localizada en 1993 por el actual Prior del Lledó mossén Josep Miquel Francés y por el Dr. Joaquín Campos, arrumbada y boca abajo en una de las cuadras de la planta inferior de la casa Prioral.

Habíamos seguido la indicación del que fue presidente de la Real Cofradía Antonio Pascual Felip, que la recordaba en aquel lugar. La buena memoria del ermitaño Vicente Ripollés, que conocía su existencia pero no la inscripción ni su procedencia, nos llevó por último hasta donde se encontraba. Se trata de una lápida, hoy empotrada en una de las paredes del pórtico de la casa Prioral, de 90x60x25 cm, en la que figura en una de sus caras y rodeada de un grueso bocel de piedra la siguiente inscripción: “Domus capellaniarum fundatarum per Vicentium Pasqual et Magdalenam Castell, coniuges in heremitorio Virginis Mariae del Lledó 1722”[3].

lapida tres

 

Las lapidas conmemorativas de la coronación de la Virgen

El día 4 de mayo de 1924, el cardenal arzobispo de Tarragona Josep Vidal i Barraquer coronaba pontificia y canónicamente la imagen de la patrona de Castellón. La coronación fue decretada por el papa Pio XI, que delegó en el cardenal español Rafael Merry del Val, subdelegando a su vez en el cardenal tarraconense. La fecha se recuerda anualmente con extraordinaria solemnidad. Dos lápidas dejan constancia de la coronación de la Santa Imagen, aunque ninguna original de 1924. Ambas fueron colocadas después de la reconstrucción del santuario tras la persecución religiosa de 1936. Con un texto idéntico, una lápida de grandes dimensiones de puede observar en el pórtico de la casa prioral, junto a la capilla nocturna. La otra inscripción, mas difícil de contemplar y sobre todo leer se ubica en el altar mayor, sobre una de las puertas de acceso desde las escaleras del camarín al presbiterio.

“A gloria de Dios Todopoderoso, recuerden los siglos venideros el dia 4 de mayo de 1924, que esta imagen por seis centurias venerada vio por mano del Excmo Sr. Cardenal Metropolitano Tarraconense, canónicamente coronada entre el fervor del pueblo que la aclama Madre, Patrona y Reina”

 

lapida cuatro

lapida 5

 

La lápida de consagración del altar mayor de Lledó (1944)

Tras la persecución religiosa y la guerra civil de 1936-1939, el Santuario quedó profanado y maltrecho. Se derribaron todos los altares y retablos y se destruyó el gran órgano de voces humanas. Una profanación que alcanzó incluso a la misma santa imagen relicario, aunque la pequeña escultura “hallada” quedó escondida y a salvo. La llamada Junta de recuperación de templos de Castellón acudió a la restauración del templo patronal. El nuevo retablo de mármoles y el altar de la celebración fue consagrado en 1944. La lápida que recuerda este acontecimiento aparece asimismo en lo alto de una de las puertas de acceso desde las escaleras del camarín hasta el altar mayor. “Salvada por la Divina Clemencia y devuelta a su trono secular la Venerada imagen de María, reconciliada esta iglesia que profano la impiedad, fue a gloria de Dios Todopoderoso consagrado el altar, filial ofrenda del pueblo de Castellón por el Excmo y Rvdmo Sr. Obispo de Tortosa el dia 4 de mayo de 1944”

 

lapida 6

 

La lápida de la refundación municipal de las capellanías (1955)

La figura del prior de Lledó es muy antigua. Ya en el siglo XVI se habla del “prevere prior de la casa y hermita”. En el siglo XVIII se fundaron dos capellanías para el culto del Santuario, pero con el trauma de la persecución religiosa todo quedó en suspenso. En 1955 el Ayuntamiento de Castellón tomó a su cargo al Prior del Santuario como capellán encargado y responsable del lugar, refundando la capellanía del templo. Desde el día primero de enero de este año de 2017, el nuevo equipo de Gobierno formado por el PSOE y Compromís, apoyados por el partido “Castelló en moviment” han amortizado la plaza de Prior de Lledó, desvinculándose del sacerdote responsable de la atención y cuidado tanto del templo como de la casa prioral.

La lápida de la refundación de la capellanía se encuentra encastada junto a la puerta de entrada de la Casa Prioral. “El Excmo Ayuntamiento de Castellón de la Plana, en sesión de 24 de noviembre de 1955 fundó la capellanía de este santuario, que fue provista por el Excmo y Rvdmo Sr. Obispo de la Diócesis el día 15 de noviembre de 1956 para mayor gloria de Nuestra Excelsa Patrona la Santísima Virgen del Lidón y satisfacción del fervor popular de sus hijos”

 

lapida 7

 

La lápida y el monumento de la declaración basilical de Lledó  (1983)

Aunque el templo de Lledó ya había recibido en algún momento de la historia el título de “basilica” no fue hasta 1983 cuando el papa San Juan Pablo II elevó a la dignidad de Basílica el Santuario de Nuestra Señora del Lledó. La petición al Santo Padre la formularon de forma masiva decenas de entidades, instituciones y asociaciones de todo tipo de la ciudad, avaladas por el Excmo Ayuntamiento, la Real Cofradía e incluso por algunos prelados. El obispo diocesano Mons Josep Maria Cases Deordal elevó la petición definitiva a la Santa Sede y el papa otorgó esta dignidad el 18 de marzo de 1983. En una ceremonia solemnísima celebrada el día 1 de mayo de aquel año, se dio lectura al Breve Pontificio en presencia del obispo diocesano, del arzobispo de Tarragona, del obispo de Solsona, decenas de sacerdotes y centenares de fieles. Del acontecimiento se guarda memoria en una lápida. Realizada por el ceramista Alberto Guallart en estilo alcoreño, había sido redactada por el cronista oficial de la ciudad, el doctor Ángel Sánchez Gozalbo y por el poeta Miquel Peris Segarra. En ella puede leerse:”El pairal lloc on Castelló ha begut sa glòria,/ on rep solemne culte la mil.lenària imatge de Santa María del Lledó,/ ha estat al llarg dels temps, / crit de la terra,/ goig de la mar,/ do de l’amor,/ fruit de la fe,/ sopluig de pelegrins i vera fita de la nostrada història. El ressó d’una ancestral pietat batega als seus voltants,/ pàlpit de tot un poble creient a recer de Santa Maria. L’arrelada tradició cristiana de Castelló sencer, s’ennobleix al ser enlairada a la dignitat de Basílica l’església bressol de la nostre Fe. Castelló, 1 de maig de 1983”. La placa se colocó en el bajo coro, a la izquierda de la puerta de entrada a la basílica.

El monumento conmemorativo de la proclamación basilical fue erigido junto a las escaleras de acceso a la explanada del Santuario. El prior Vicente Pascual diseñó y encargó en 1985 un monumental escudo en piedra, para la fachada de la nueva basílica, pero su excesivo peso impidió la colocación en el lugar previsto. Tras su aprobación por parte municipal Eduardo Cabedo Clarós realizó un monolito, con una altura de 2’30 metros y el correspondiente escudo, todo ello con piedra de sillería. El blasón fue tallado utilizando un bloque de piedra de La Floresta, población de la provincia de Lleida, en el que se fue rebajando su espesor, de alrededor de 35 cm, hasta conseguir el citado escudo.

En el monolito, costeado por los fieles con sus limosnas, figuran las insignias de la Sede Apostólica, la fecha de la llegada a Castellón del Breve Pontificio, 18 de marzo de 1983 y la fecha de la solemne declaración del santuario como Basílica, el día 1 de mayo de 1983. Fue bendecido por el prior el día 28 de abril, de aquel mismo año de 1985.

lapida 8

lapida 9

 

La inscripción de la restauración del Santuario  (1986)

La declaración del santuario como basílica animó al prior, a la cofradía y a los fieles a restaurar el templo y continuar con una decoración nunca concluida. Alentados por el prior de Lledó mossén Vicente Pascual Moliner, el templo fue decorado aplicándose pan de oro en todos los capiteles de columnas y pilastras, así como como en las elegantes rocallas de los ventanales. Las obras estuvieron a cargo de Gabriel Cantalapiedra y su equipo de decoradores de Valencia. La inscripción conmemorativa fue colocada sobre la puerta de acceso al coro. “Siendo Prior de esta R.B el Muy Ilustre Sr. D, V. Pascual Moliner se llevaron a cabo las obras de restauración y decoración del templo de la Virgen del Lledó, bajo la administración de la R. Cofradía presidida por D. J. Miguel Tosca Solsona y siendo su Prior M.I. Sr. Ignacio Pérez de Heredia y Valle. Dirigió y realizo el decorador y restaurador D. Gabriel Cantalapiedra, ayudado por sus hijos Espartaco y Leandro G. Sabater, J. González y S. y M. Fornal. 10-2 al 18-7, 1986

 

lapida 10

 

Mural cerámico homenaje al obispo Cases Deordal  (1999)

El obispo Mons Josep María Cases Deordal (1919-2002) fue durante veinticuatro años (1971-1996) obispo de Segorbe-Castellón. Caracterizado por su acendrado amor a la Virgen María, profesó un cariño y devoción especial hacia la patrona de Castelló, a la que visitaba asiduamente y de incognito en su santuario. Durante su pontificado se elevó el santuario de Lledó a la dignidad de Basílica. Los Grupos de Oración y Amistad por él fundados y la Asociación cultural Josep Climent, quisieron dejar en el santuario patronal constancia de este acontecimiento. Una mural de 1999 del ceramista Josep Lluis Estanislao en la escalera de acceso al coro, preserva su memoria.

Els Grups d’Oració i l’Associació Josep Climent a Mons Josep María Cases i Deordal, que durant vint-i-cinc anys 1971-1996 ha guiat santament la diócesi de Sogorb-Castellón. Castelló de la Plana, 3 de maig de 1999”

lapida 11

 

El mural homenaje al musicólogo autor de los Gozos Mossén Vicent Ripollés  (1993)

El ultimo mural incorporado a las paredes de la Basílica del Lledó se encuentra en el rellano de la escalera del coro. Si los anteriores lo eran en piedra o cerámica, este está confeccionado con materiales moderno. Es una inscripción homenaje al ilustre canónigo y musicólogo castellonense mossén Vicent Ripollés Pérez (1867-1943). Mossén Ripollés fue el autor de la música de los bellísimos Gozos en honor de la Mare de Déu del Lledó. A la inspirada letra de don Luis Revest Corzo de 1916, se unió en 1917,- ahora se cumplen cien años-, la música de este gran compositor, “figura máxima entre los musicólogos y compositores de música religiosa del siglo XX”.

 lapida 12

[1]FRANCÉS CAMÚS, Josep-Miquel (1984): La casa Prioral de la Basílica de Lledó. En Miscel.lània de textos en homenatge a Les Normes de Castelló. Diputació de Castelló. Col.legi Universitari. Castelló. pp.109-124.

[2]” Y així mateix tinguen obligació en estar fundades, los que les optindran y posehiran de celebrar cascún any quatrecentes mises, ço es, doscentes cascú de aquells per animes, mia, de Francés Pinell mon avi, de mos pares, germana,Magdalena Castell quodam muller mia y del Doctor Vicent Martí, mon nebot y demés que ting obligació, y a ma intenció. Y així mateix tinguen obligació los beneficiats que les optindran de en a boca nit dir lo rosari a la hermita de nostra Señora del Llidó ab veu alta, ab lletanía y salve cantant perpetuament. Y si el Ilustrisim y Reverendisim Señor Bisbe de Tortosa voldrá dar llicencia y permis de tenir a nostre Señor Deu Jesucrist reservat en dita Yglesia eo hermita de nostra Señora de el Llidó, pera mayor devoció, que tinguen los dits beneficiats obligació de administrar los Sants Sacraments a les persones que voldran anar a dita hermita a fer ordens de cristians per devoció”

[3]FRANCÉS CAMÚS, Josep-Miquel (1984) : Notas sobre la historia de la casa Prioral del Lledó. En Mediterráneo, 6 de mayo. y La casa Prioral de la Basílica de Lledó. En Lledó. Boletín informativo de la Real Cofradía de Lledó. II época, nº 6. Castelló (1993), p.19

Comparte el contenido de Basílica del LLedó en tus redes sociales
    Facebook
    Facebook